El pasado viernes 22 de Marzo, luego de que la vinotinto
derrotara a la selección de Argentina por un marcador de 3-1, el triunfo de
Venezuela se vio empañado luego de que su entrenador, Rafael Dudamel pusiera su
cargo a disposición alegando “politización de la selección” debido a la visita
de un representan de Juan Guaido en España.
Es claro que la crisis política que atraviesa Venezuela repercute de manera negativa incluso en el deporte, el cual es controlado completamente por el gobierno de dicho pais. La FVF (federación venezolana de fútbol) es patrocinada por PDVSA (petróleos de Venezuela) y sería normal que haya alguna riña teniendo en cuenta que el seleccionador aceptó reunirse con el representante opositor Antonio Ecarri y este no respetara el acuerdo de no exponer la visita en las redes sociales. Cosa que indignó al DT vinotinto, ya que tal acción perjudica su imagen. Ahora bien, si importar la afición política de una persona, no deberia mezclarse política con el deporte. Es algo sobre lo que deberian reflexionar, ya que arruina cosas tan bonitas como las que se vieron el dia viernes, como lo fue la victoria contundente ante el conjunto de Argentina, algo que jamás se habia logrado de la misma manera.
El avance de una selección que lleva años de trabajo para conformar un plantel capaz de competir a un nivel que les de la posibilidad de competir de tú a tú ante cualquier selección, para no ser de nuevo la cenicienta de los torneos.
Afortunadamente, la FVF ratificó a Rafael Dudamel como entrenador de la selección nacional y podrá dirigir en la Copa América que se disputará en Brasil a mediados de Junio de este mismo año. En la que Venezuela tiene una competencia bastante fuerte como lo son las selecciones de Brasil (candidata al título) y la recién mundialista Perú.






